Muerte de Colón

Durante la administración de Ovando, el primer Almirante Cristóbal Colón falleció en Valladolid, España, el 19 de Mayo de 1506. Sus últimos años los paso argumentando sus privilegios ante la Corona española a través de innumerables cartas y documentos. Hizo heredero de sus bienes y derechos a su hijo mayor, Diego, dejando otra parte para sus hermanos Bartolomé y Diego, su hijo más pequeño, Hernando, y su querida de años, Beatriz Enríquez de Arana, para que pudiera “vivir honestamente”. Uno de sus últimos deseos fue la construcción de una iglesia en su nombre, en el valle de la Vega Real en su querida Española. 

Colón fue enterrado en Valladolid, siendo al parecer transportado en 1509 a la capilla de Santa María de Las Cuevas, Sevilla, donde también fueron enterrados Bartolomé en 1514 y Diego, su hijo, en 1526. Por ordenanzas reales sus restos fueron embarcados y re-enterrados en la Catedral de Santo Domingo en la década de 1540. En 1795, cuando la parte española de la isla paso a ser jurisdicción francesa, la Corona ordeno que los restos del Almirante fuesen llevados a la Habana, desde donde supuestamente se les embarco de nuevo hacia Sevilla en 1898 tras la independencia Cubana. Sin embargo, en 1877 una pequeña urna se descubrió en la Catedral de Santo Domingo durante trabajos de remodelación; posee dos inscripciones con el nombre “Cristóbal Colón” y ha permanecido desde entonces dentro de su mausoleo como la tumba oficial del Almirante. En octubre de 1992 se le traslada al Faro a Colón, obra monumental que en honor al Almirante ha sido construida en la ribera oriental del río Ozama, lugar donde en 1496 por orden suya se fundara la actual ciudad capital dominicana. 

Por mucho tiempo después, sus herederos del Almirante continuaron sus demandas a la corte mediante un largo proceso que fue conocido como los “Pleitos de Colón”. En base a la presión del hijo mayor de Colón y al exceso de decisiones y poderes reales que Ovando últimamente se había tomado, la Corona hubo de sustituir al Comendador Mayor por Diego Colón, quien llego a la Española en 1509 en calidad de Almirante y Virrey de Indias. 

En estos momentos la explotación del oro estaba todavía en su apogeo y en la isla ya se encontrarían cerca de 12,000 españoles. La villa de Santo Domingo era propiamente una pequeña ciudad europea, con fortaleza, iglesia, un hospital y algunas casas de albergo. Por estos días Ovando se encontraba iniciando la construcción de la Casa de Contratación, próxima sede de la burocracia mercantil con jurisdicción civil y criminal sobre el comercio entre las Indias y la Metrópoli.

Al ex-gobernador se hizo juicio de residencia del que salió muy bien parado, pues si bien tuvo problemas con algunos vecinos y se le critico la dureza de sus métodos de guerra, siempre mantuvo una posición de lealtad frente a los intereses de la Corona. 

Al comendador Mayor de Alcántara se le debe la ejecución de gran parte de las primarias de España en el nuevo mundo, positivas y negativas, y todas en la Española. Como bien señala su biógrafa, la Profesora Ursula Lamb, “El sistema fundado por Ovando de organización municipal, de la encomienda, y el repartimiento de la ley y tradición informando cada paso de la vida colonial, habría de ser fundamental para la colonización hispánica del Nuevo Mundo.”22 La labor de Frey Nicolás como administrador fue poco menos que excelente, dejando con su puesto el modelo a seguir para el aprovechamiento total y definitivo del Nuevo Continente.