Victoria Definitiva de los Roldanistas

Partida ya la flota fue que Francisco Roldán se presentó en Santo Domingo para tratar con el Almirante, a quien humilló por meses hasta que Colón capituló reconfirmando a Roldán en su cargo de Alcalde Mayor, ahora de por vida, y con el derecho de rebelarse en armas si los Colones no le cumplían lo establecido. A la vez, se regulariza la explotación de la mano de obra indígena y se inician las primeras formas de repartimientos, pues algunos Roldanistas regresaron luego a España, pero la mayoría permaneció en la isla esparcidos entre los establecimientos españoles con sus indias en cinta, las tierras y los sirvientes que les habían sido repartidos por el Gobernador. Así tiene origen la versión de las Antillas de la institución castellana de la encomienda, que si bien funciono humanamente en la España feudal, en el Caribe se convirtió en uno de los sistemas de esclavitud más atroces que los hombres hayan podido diseñar. 

Cabe señalar la importancia de todo el proceso Roldanista en la Española; se trata de la primera revuelta de tipo social en el Nuevo Mundo donde los rebeldes más bandidos que revolucionarios, no solo logran salir adelante con sus demandas, sino que modifican casi totalmente el orden planificado desde la metrópoli. En su mayoría analfabetos como el propio Roldán, fueron muchos hombres como ellos los responsables de la formación de la nueva sociedad; ni religiosos ni nobles, sino simples artesanos y campesinos de la gente común, serian los padres de la nueva raza de mestizos herederos de dos culturas que pronto se mezclarían con una tercera dando origen al hombre caribeño moderno. 

Tras el problema con Roldán. El Almirante permaneció en Santo Domingo organizando sus economías tanto de lo recaudado en la Vega Real y de las exploraciones en las minas de San Cristóbal, así como de unos extensos depósitos de oro descubiertos en la cordillera Central en los últimos días de 1499.