Captura de Caonabo

caonaboLas regiones donde hasta el momento se había encontrado oro estaban dentro del cacicazgo de Maguana, gobernado por el respetado Caonabo, quien al parecer era de origen Caribe. Desde los primeros altercados en la Vega Real este organizó una especie de confederación de caciques que logró cierta resistencia frente a los cristianos, representando el mayor obstáculo de la incipiente conquista.

Alonzo de Ojeda llevó a cabo un ingenioso plan para acabar con Caonabo; lo fue a visitar haciéndole creer que sus soberanos le habían mandado un regalo de turey de Vizcaya, el que, “llamasen al latón nuestro, turey, e a los otros metales que habíamos traído de Castilla, por la grande estima que dello tenían como cosa venida del cielo, porque llamaban turey al cielo,”.9 Ojeda fue halagando a Caonabo hasta convencerlo de que se retiraran a un río cercano a la población, donde el cacique podría lavarse y montar en un caballo como los Reyes de Castilla. Caonabo estaba entonces “muy cudicioso de ver su presente de turey de Vizcaya y probar su virtud, y así Hojeda hace que se aparten los que con el habían venido un poco, y sube sobre su caballo y al rey ponenle sobre las ancas, y allí échanle los grillos y las esposas los cristianos con gran placer y alegría,... y da la vuelta, los nueve cristianos junto a el, al camino de la Isabela, como que se paseaban para volver, y poco a poco, alejándose, hasta que los indios que los miraban de lejos porque siempre huían de estar cerca del caballo, lo perdieron de vista”.10

Caonabo fue hecho prisionero con su regalo y llevado a la Isabela donde el Almirante lo encerró encadenado, recibiendo además un valiosísimo tesoro en objetos indígenas muchos de los cuales estaban decorados con incrustaciones de oro.