Batalla del Santo Cerro e Imposición del Tributo

D. 12. Indígenas lavando oro. Vega Real. 1495. D. 12. Indígenas lavando oro. Vega Real. 1495. Diseño: J. Arvelo. Dibujo: F. Castro

La captura de este monarca constituyó una significativa victoria para los Colones, la segunda y definitiva se realizaría con una campaña de dominio que duraría diez meses, contando con la ayuda de su amigo Guacanagarí, 20 caballos, 200 infantes y 20 perros de presa, convertidos en arma letal contra los desnudos indios. El apresamiento de Caonabo provoco el lanzamiento de miles de indios unidos en una confederación aun más grande que fue derrotada por los Españoles en varios encuentros hasta culminar en el combate del Santo Cerro, el 24 de marzo de 1495. Según la descripción de Las Casas, más que de una clásica batalla, la escena sería de una horrenda masacre: “Partió la gente que llevaba con su hermano el Adelantado, y dieron en ellos por dos partes, y soltando las ballestas y escopetas y los perros así los rompieron como si fueran manadas de aves, en los cuales no hicieron menos estrago que un hato de ovejas en su aprisco acorraladas.”11 Esta batalla debilita la resistencia indígena en la Vega Real, iniciándose el rápido proceso de desintegración de su cultura en la isla. 

cascabelCon la población local bajo control, el gobernador dispone un más lucrativo sistema de gobierno colonial, el tributo: todos los taínos mayores de 14 años debían de cada tres meses entregar a las autoridades una campiña o cascabel de Flandes, llena de pepitas o polvo de oro. Los residentes en regiones donde el metal era escaso, tenían que pagar su tributo con una arroba de algodón. A los cumplidores se les imponía una chapa de latón al cuello, los que no, sufrían severos castigos. Aunque un cascabel pareciera pequeño, era imposible que los indios pudieran cubrir esas cuotas, “ni en seis ni ocho meses y hartas veces en un año, por faltarles la industria,”12 grandes masas optaron por huir, escondiéndose en bosques y montañas.